Desde hace varios meses atrás, se transformó en un foco de discordia, y es que la modelo utilizó sus redes sociales para enviarle polémicos mensajes a sus seguidores en donde además de revelar que ella no creía en la pandemia, les proponía revelarse contra las normas sanitarias establecidas. Asimismo, luego de recibir cientos de mensajes en su contra por los dichos sobre el coronavirus y las diversas enfermedades -ya que aseguró que se generan si uno está mal emocionalmente y se puede curar si se trabaja en ello-, la influencer optó por autopropinarse un “bozal social”, en el que se llamó a silencio para no dar discursos “que no sumen nada”.Dentro de este contexto, continuó con su contenido en las redes sociales en donde promocionó un sorteo de una increíble olla que sus followers esperaban ansiosos. Pero el nombre del ganador nunca salió a la luz, y se comenzó a correr el rumor de que se trataba de una estafa, así cómo había sido denunciada tiempo atrás por un viaje que nunca ocurrió.Pero para cortar de raíz esta situación y explicar la verdad de por qué no se llevó a cabo el sorteo, quien salió a dar la cara fue Shirley, la revendedora que le entregó los productos, que se mostró indignadísima con Nadal y con la manera en la que trató sus elementos de cocina. ¿Qué pasó? Ivana devolvió las ollas completamente ralladas y sucias con restos de comida, por lo que el sorteo se dio de baja. “Vine a buscar las piezas del sorteo que habíamos quedado en hacer con esta mina. No saben qué calentura que tengo. Me las entregaron sucias, rayadas... Encima me obligan a sortearlo”, comenzó enojadísima. “¿Qué voy a sortear en estas condiciones? Nosotros somos una familia que está apostando a esta famosa y nos devuelve las cosas así. Siento que me escupió en la cara”, continuó descargando todo su malestar a través de sus historias de Instagram. Además, hizo hincapié en los dichos de la modelo sobre “tener empatía” con el resto y crear entre todos un mundo mejor: “Después habla en las redes de empatía. ¿Qué empatía tiene una mujer así? Encima me la entrega sucia, no fue capaz de lavarla”. Por otra parte, Shirley confesó que aún Nadal le sigue enviando mensajes para continuar con el sorteo: “Me sigue escribiendo diciendo ‘por favor’. Pensé que era genuina pero no tiene humildad. Tiene que aprender a ponerse en el lugar del otro”.Ante este escándalo, Ivana escribió un corto comunicado en su Instagram, pero no ahondó en detalles y dejó un manto de sospecha sobre qué pasó entre ellas dos: “Ya les voy a contar qué pasó con el sorteo. Estoy procesando la info para no reaccionar. Todo pasa para que aprendamos y eso es lo que estoy buscando hacer con esta situación. De ante mano les pido disculpas”.Pero para demostrar la veracidad de sus palabras y no dejar en suspenso el conflicto por el canje, la revendedora optó por publicar varias imágenes en donde deja a la vista la mala condición de las ollas: “Usen los fuegos bien para que no se dañe el esmalte de las piezas. Y esta está sucia”.

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