Un alto funcionario adelantó que el aval no llegará en lo queda de este año. Qué pasó con la inspección a las plantas en Rusia. Muchos de los primeros vacunados con Sputnik V ya están recibiendo el refuerzo, pero la Organización Mundial de la Salud todavía no le dio el visto bueno a la vacuna. Y parece que no lo hará en lo que queda de este año, según calculan las propias autoridades rusas. Esta semana, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso le puso nueva fecha a la aprobación. El dato surge de una frase del director de su Departamento de Cooperación Económica, Dmitry Birichevsky, quien quiso destacar el trabajo de esa cartera para promocionar la Sputnik en el mundo, y terminó revelando que no habrá aprobación este año. “Estuvimos activamente ayudando al Fondo Ruso de Inversión Directa para promocionar nuestra vacuna en los mercados internacionales. Es un trabajo de rutina constante, que requiere atención y cooperación con las embajadas. Todavía esperamos que la vacuna sea recalificada por la OMS en alguna instancia. Pienso que será en la primera mitad del año próximo”, dijo el funcionario. Según Birichevsky, lo que falta para la aprobación son “sólo papeleos técnicos”. Y eso significará que “los sectores empresariales puedan irse al exterior con más tranquilidad sabiendo que nuestra vacuna no sólo está aprobada por 71 países. Espero que será reconocida globalmente, y que entonces las barreras que desafortunadamente existen hoy se eliminen”. Pero el aval de la OMS a la Sputnik no sólo tranquiliza o intranquiliza a los rusos. De él depende que los más de 11 millones de argentinos inmunizados con esa vacuna puedan ingresar a Estados Unidos, que exige dos vacunas autorizadas globalmente para poder ingresar. Idas y vueltas Sputnik V fue la primera vacuna aprobada oficialmente por un país, el 11 de agosto de 2020. Sin embargo, su autorización por la máxima autoridad sanitaria mundial sigue un largo derrotero que aún no encuentra solución. En junio de este año, un grupo de expertos de la agencia sanitaria viajó a Rusia para inspeccionar las plantas donde se elabora el inmunizante y formuló una serie de observaciones sobre la producción en la empresa Pharmstandard-UfaVITA. A mediados de septiembre, el jefe adjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, confirmó que la aprobación había sido suspendida hasta una nueva inspección. Idas y vueltas. La Sputnik aún no recibió la autorización de la OMS. Reuters / Dado Ruvic En octubre, la OMS reinició el análisis de la Sputnik V y anunció entonces que haría nuevas visitas en las plantas donde se fabrica la vacuna, para reunir las pruebas suficientes e incluirla finalmente en la lista de fármacos aprobados para su uso de emergencia. Entonces, fue una de las referentes de la OMS, la científica jefa Soumya Swaminathan, quien había asegurado que era "altamente probable" que la agencia sanitaria le diera el OK a Sputnik en lo que resta del 2021. El 1° de diciembre, la jefa de Gabinete del Ministerio de Salud argentino, Sonia Tarragona, se reunió con la subdirectora de Acceso a Medicamentos de la OMS, Mariangela Simao. El encuentro fue por varios temas y en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, y hablaron de la Sputnik. Según difundió luego el ministerio que conduce Carla Vizzotti, Simao le informó que la última semana de noviembre hubo una reunión con las agencias rusas involucradas y "producto de esas conversaciones se acordó un cronograma de trabajo que incluye la provisión de información y la posterior visita e inspección de las plantas de fabricación de la vacuna". O sea, todavía no hubo avance sobre un punto clave: la nueva inspección a las plantas rusas que permitiría destrabar finalmente las demoras. Uso de emergencia La Sputnik V, desarrollada por Gamaleya y con la financiación del Fondo Ruso de Inversión Directa, es uno de los pocos fármacos del mundo con una eficacia superior al 90% contra la Covid-19. Hasta la fecha, la OMS incluyó en la lista de fármacos aprobados para su uso "de emergencia" los de Moderna, Pfizer/BioNTech, Johnson&Johnson, y a las dos versiones de AstraZeneca, la Covishield fabricada en India y la que desarrolla en Corea del Sur. También otorgó esa autorización a las de origen chino de Sinovac (llamada CoronaVac) y de Sinopharm, y a la india Covaxin. La lista de uso de emergencia de la OMS es un requisito previo para el suministro al Covax, el mecanismo creado para achicar la brecha en el acceso de inoculantes, y facilita la inclusión de la vacuna dentro de las solicitadas por los países para habilitar viajes internacionales.
Fuente Diario Clarín.

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